Crónicas de Huinland: Capítulo I



Puedo sentir una presencia detrás de mi, sin embargo no soy capaz de voltearme y mirar, hay algo que me detiene, mi cuerpo flota y al mismo tiempo siento como si estuviera dirigiéndose hacia abajo de forma lenta, mientras que la persona que está detrás de mi, también dándome la espalda, pareciera que se dirige a la misma velocidad en la dirección opuesta y de cabeza, escucho una risa, sin embargo no logro reconocer si es de maldad o de alegría, el sonido está como distorsionado y me confunde. Veo un resplandor cuál ráfaga y despierto sentado en una nave. 

Todo fue un sueño. Ha pasado casi un año desde que el meteorito cayó a la tierra provocando una reacción en cadena en los cristales de chorasium que se encontraba en el interior del planeta. Los animales fueron afectados, algunos han mutado y se han vuelto una amenaza de alta gravedad para la raza humana. Nuestra especie tuvo la dicha de vivir en islas flotantes, las cuales nos han mantenido alejados de la radiación. A primera instancia se desconocía dicha amenaza dado a que los efectos de los cristales no se pueden percibir por medio del uso de ninguno de los 5 sentidos del ser humano. 

Cuenta la leyenda que antes de nuestra civilización se formara en este planeta, existió otra forma de vida que usaba los cristales como fuente de energía, y por falta de conocimiento ante la radiación, esta terminó acabando con todos y generó un nuevo ciclo que es el que actualmente conocemos. 

La nave en la que me encuentro forma parte de una organización que fue formada a fin de luchar contra los efectos devastadores del chroasium y estabilizarlo mediante la instalación de torres en la superficie del planeta. Básicamente estos dispositivos envían un tipo de señal especial que manteniente la radiación a raya y bajo los parámetros tolerantes de cualquier ser vivo, evitando que se generen mutaciones. Lamentablemente, este conocimiento tuvo un alto precio, y fue la vida de muchas personas que fueron envueltas y corrompidas por el cristal, y tuvieron que ser desterrados en la superficie. El cristal los cambió tanto que incluso algunos se han tomado forma similar a animales, al menos en su cabeza, sus cuerpos han crecido considerablemente y la piel se ha cubierto de un pelaje azul oscuro.

Debido a los sucesos ocasionados hemos sido entrenados para el uso de armas militares de alto calibre, el cual tiene como núcleo una pequeña  porción de chorasium, que amplifica las habilidades del armamento y para equipararnos con esta raza alterada de seres humanos en caso de tener que luchar contra ellos en el momento de colocar una de las torres.

- Parece ser que otra vez tuviste un mal sueño - Dice Milo, uno de los capitanes al mando. Su apariencia es la de un joven delgado, con lentes, piel blanca y ojos cafés, puede medir 1.90cm. Es gracioso, porque aunque no lo aparenta, es muy fuerte, por algo es uno de los capitanes.
- Cállate - Le digo - Es solo un tonto sueño.. - Me levanto y miro por una de las ventanas de la nave - Un sueño que me persigue al menos dos veces al mes - Digo para mi mismo.

Se oye el intercomunicador de la nave abriendo frecuencia. - Caballeros, a sus posiciones, nos preparamos para aterrizar, activen sus armas y que tengan bonitas vacaciones - Dijo el piloto con un tono de sarcasmo y risas al final. No vacilamos en ponernos nuestros trajes anatómicos y los cascos que nos protegerían de la radiación de la superficie, cargamos nuestras armas que básicamente consistían en un par de guantes algo amplios que podía transmutar el cristal en armas de corto o largo alcance por un período de media hora a lo sumo.

La nave aterrizó, la compuerta se abrió, nos dividimos en 4 equipos de 5 personas cada uno y un sexto miembro que correspondía a aquella persona con el rango de capitán, el cuál podía mantener activa su arma por un período de una hora máximo. El tiempo promedio está relacionado con el período con que los estabilizadores instalados en el traje pueden trabajar sin que estos sucumban ante el cristal, dado a que aún no existe una tecnología lo suficientemente avanzada para poder colocar todo lo que hace una torre en un traje.

Como parte del procedimiento los capitanes salen de primero y activan sus armas dos con metralletas y dos con sables electrificados.

Uno de los capitanes silva imitando a una de las aves de la región, esa es la señal para bajar de la nave y empezar la instalación de la torre, una vez instalada la resistencia del traje se ampliará para todos una hora más y nos facilitará la lucha en caso que un grupo de humanos corruptos o animales peligrosos mutados llegue a la zona a atacar.

Escucho un sonido agudo acercarse a una velocidad impresionante, y en menos de un segundo se convierte en un chillido que así a como vino se fue, y en cuestión de un segundo una de las alas de la nave cae al suelo. Estamos atrapados, nos han emboscado.
Post a Comment

Popular posts from this blog

Corazón de cadenas, alma ingenua

Aurora Boreal